miércoles, abril 14

Otro fragmento, creo yo, no tan bueno... :P


Era demasiado tarde para todos, la tarea los ahogaría si no se apresuraban, había q redactar ensayos, debían leer la mitad de un libro para la clase de redacción, mucho q meditar para la de filosofía, así q cuando se separaron, Camila decidió poner en marcha su cerebro de una vez, para empezar lo q tenia q hacer, aunq como era común sus pensamientos continuamente se mezclaban pensando en q haría si todavía estuviera con sus amigos, no solía concentrarse.

Mientras iba camino a casa, ya en el transporte, decidió q quizás la mejor manera de concentrarse, seria escuchando música, la música q ella disfrutaba y q sabia bien, le servía para poder pensar con claridad; saco su celular y al ponerse los audífonos, su entorno desapareció como cada ocasión al escuchar la música, una tonada en especifico q repitió una y otra vez mientras llego a casa… mientras el paisaje iba cambiando a la vista, mientras los pasajes desconocidos se tornaban familiares, mientras veía lo q desde su niñez miro, aquellas calles, aquellas pequeñas fabricas, lugares de antaño, lugares q la hacían sentir ya en casa… aquella tarde fue especial en muchos aspectos.

Casi llegando al lugar donde bajaría del transporte, algo en el cielo llamo su atención, una escena poco común, hasta ese momento, el sol, brillaba lánguidamente bajo la línea ligeramente inclinada de una gruesa nube, el transporte seguía su camino, al igual q el sol, q daría paso a la esplendorosa noche q se acercaba, siendo la prueba principal, tres cuartas partes de la luna a la mitad del firmamento, rodeada del azul celeste de un atardecer sin sol y las nubes q se conservaban grises a pesar de la luz del sol q moría, filtrándose por entre ellas.

En ciertos momentos el decadente sol, se dejaba ver por entre las orillas de las casas a la orilla de la carretera, mientras q en otros momentos se ocultaba definitivamente detrás del cerro repleto de casas… cada vez los lugares eran mas familiares, una marisquería, un centro comercial, sabia q cada vez estaba mas cerca del reconfortante sillón q la alejaría un poco de las preocupaciones, y podría oír la voz de Doña Catalina diciendo

- Ya ves, ya te fuiste otra vez todo el día y otra vez no hiciste nada -

A pesar de haber comido hacia poco tiempo un sándwich de atún, al pasar por la pizzería q le recordaba a Renato, sonrió sin ningún problema alguno pensando Renato y por supuesto en una pizza de pepperoni… llegaría a comer alguna fruta, seguramente, q su madre le ofrecería como aperitivo previo a la cena.

El sol ya no se encontraba en el firmamento, solo iluminaban sus últimos rayos de aquel día, creando un cielo amarillo pálido, previo al naranja peculiar de los atardeceres del lugar donde vivía, el tiempo siguió avanzando rápidamente mientras ella, se acercaba mas al pequeño transporte q la llevaría a casa, el cielo se había tornado rápidamente de un azul muy suave, el sueño y el cansancio de pronto la invadieron, sabia q quizás no haría nada de tarea por ese día, quizás…cinco minutos se interponían entre el sillón y ella, se preparaba para abordar la combi, cuando volteo al cielo, mirando fijamente una nube muy blanca, q se dispersaba rápidamente por el cielo. Por fin llego, de donde la combi la dejaba, tenia q caminar unos cuantos metros para llegar a su casa, el cielo cambiante ahora era de un tono lila, pasando a un naranja ligero, al cielo q se pintaba frente a ella en ese momento era único, nunca había visto algo igual, aquel naranja era resaltado por la muchedumbre de nubecillas color azul pardo, deseaba quedarse allí parada hasta q por fin oscureciera del todo, para no perderse ningún detalle de aquel espectáculo.

Las luces del futbol rápido q estaba enfrente de su casa se veían cada vez mas brillantes, eran las únicas blancas y brillantes del horizonte, los pequeños murciélagos volaban en los alrededores, las luciérnagas de final es de Julio y principios de Agosto, volaban parpadeantes por el terreno baldío de la acera contraria a la casa de Camila, ya estaba casi totalmente oscuro, aquellas luciérnagas parecían estrellas viajeras en el universo infinito de aquel paisaje, tiritando en la oscuridad…

Renato ya era parte de la casa, un miembro mas de la familia a pesar de no haber alguna relación entre ellos dos, Camila y Renato aun eran amigos… decidió entrar su madre no estaba seguramente había salido a la tienda y no la vio porq la combi había pasado muy rápido y no le había dado tiempo de verla; pero la casa extrañamente se sentía mas acogedora de lo q comúnmente era, pensé q era el efecto de aquel atardecer tan detallado q había experimentado

- Tengo q dormir, mañana tendré muchas cosas q hacer, mmm… levantarme temprano de nuevo, no importa, de verdad ansío q sea mañana para poder verlo de nuevo -

En su cama había un cajita, dentro de esta un par de aretes y un anillo, sencillos, pero hermosos, nada q ver con el gusto q profesaba su madre por las adornos corporales como aquellos, la puerta de su balcón estaba abierta, no se explicaba el porq, pero la cerro sin salir a ver el panorama q todas las noches veía, y se tiro en la cama a leer la carta q acompañaba el obsequio…

La sorpresa fue mucha, ella no había perdido tanto el tiempo para q esto fuera posible, la carta era de Renato, explicando ciertas cosas q ella no entendía de momento, y q realmente no deseaba malinterpretar así q simplemente la siguió leyendo con una enorme sonrisa entre los dos hoyuelos q se le formaban en las mejillas en situaciones como esa… se acostó bocarriba y suspiro el nombre del autor de la carta, en un estado de trance, pero unos golpes en la puerta la despertaron de su sueño…

- ¿¿¿Renato??? ¿Que haces aquí? -

La miro sin decir nada y pasaron segundos, le abrió por fin la puerta, Renato abrazo con fuerzas a Camila, como aquel día en q la dejo por primera vez en su transporte, sin aviso de alguna clase, le robo un beso, ella correspondió, no supo hacer otra cosa, ese momento lo había soñado durante meses, desde aquel día q lo vio en la biblioteca, desde q aun no sabia q era el, desde q solo vio sus ojos, desde q suspiro por primera vez por volverlo a ver, desde q el le había sonreído sin querer.

- Se mi novia - No hubo mas palabras, no hubo mas q decir…

1 comentario:

Ralemz dijo...

ñam....


La escena es buena. Quiza en algunos puntos te aoresuraste un poco a describir las cosas, pero la escena es buena. No esnecesario desechara, solo hace falta retocarla.

Saludos!! se te extraña...!